Han pasado más de 18 años desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptara la resolución por la que el 22 de marzo de cada año fue declarado Día Mundial del Agua.
Este año, bajo el lema: "El mundo tiene sed porque tenemos hambre", la ONU quiere resaltar la importancia del agua para la industria de la alimentación, puesto que la mayor parte del agua que "bebemos" proviene de los alimentos que consumimos.
Hoy en día hay 7 000 millones de personas que alimentar en el planeta y se prevé que habrá otros 2 000 millones para el año 2050. Las estadísticas indican que todas las personas beben de 2 a 4 litros de agua a diario, sin embargo, la mayor parte del agua que 'bebemos' está incorporada en los alimentos que consumimos: producir 1 kilo de carne de vacuno, por ejemplo, consume 15 000 litros de agua, y 1 kilo de trigo se 'bebe' 1 500 litros.
Cuando mil millones de personas en el mundo ya viven en condiciones de hambre crónica y los recursos hídricos sufren presiones, no se puede hacer como si el problema estuviera 'en otra parte'. Afrontar el crecimiento de la población y garantizar el acceso a alimentos nutritivos para todos exige una serie de medidas a las que todos podemos contribuir con lo siguiente:
consumir productos que hagan un uso menos intensivo de agua;
reducir el escandaloso desperdicio de alimentos;
nunca se consume el 30% de los alimentos producidos en todo el mundo y el agua utilizada para producirlos se pierde definitivamente;
producir más alimentos, de mejor calidad, con menos agua;
llevar una alimentación saludable.
En todas las etapas de la cadena de suministro, desde los productores hasta los consumidores, es posible tomar medidas para ahorrar agua y asegurar que haya alimentos para todos.
¿Y usted? ¿Sabe cuánta agua consume realmente todos los días? ¿Cómo puede modificar su alimentación y reducir su impacto hídrico? Participe en la campaña del Día Mundial del Agua 2012, "El agua y la seguridad alimentaria"