Cierto es que su nombre perdurará en el tiempo como símbolo de nostalgia y despecho
¡Ya solo nos faltaba eso! No nos bastaba con que los marroquíes solicitasen la Alhambra, ahora también los jordanos quieren reclamar para si este monumento símbolo del valor y la unidad de España.
El pasado 13 de agosto, un oficial del ejército jordano de 36 años, que integraba una delegación enviada a Sevilla por el Gobierno de aquel país para la compra de un avión militar, aprovechó el viaje a España para hacer una visita a la Alhambra, y fue sorprendido inscribiendo su nombre con un objeto punzante en una de las paredes del Palacio de Carlos V por un grupo de turistas, que dieron aviso al personal de seguridad.
No podemos creer que fuese un atentado terrorista, pues el militar tan solo escribía su nombre y apellido, pero si podría ser un acto de “reivindicación” de propiedad para el Islam, algo que desde hace mucho tiempo y por distintos métodos se viene haciendo.
En su defensa el “enamorado turista “dijo que no sabia que estos actos fuesen penado en España, y que no había tenido nunca intención de hacer daño al edificio, por todo ello quedó en libertad en espera de juicio.
Cierto es que su nombre perdurará en el tiempo como símbolo de nostalgia y despecho de quienes perdieron una de las mayores joyas del mundo.
ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO DEL TEMPLO DE JERUSALEM.
ORDEN DEL TEMPLE


















