La represión inhumana se ejerce sin miramientos, y solo es concebida por descerebrados salvajes.
Imagen del cadáver torturado de Hamza al Jatib.-AFP
Hamza, tuvo la desgracia de que el pasado 29 de abril junto con amigos y familiares se encontrase envuelto entre la multitud que protestaba por la democracia en Siria, el ejército leal al régimen intervino, y arrestó a decenas de personas, sin mirar si entre los manifestantes se encontraban menores.
Los familiares no habían vuelto a saber nada del niño hasta que pasado un mes fue devuelto muerto a sus padres con evidentes síntomas de tortura.
Su cuerpo presentaba contusiones y quemaduras, tenía lesiones de cables y golpes, sus ojos estaban oscuros, los brazos parecían haber recibido un disparo y una bala golpeó su estómago, su cuello estaba roto.
Siria con su presidente Bashar al Adsad como dictador al frente, se está convirtiendo conjuntamente con Irán, en los dos países africanos en donde la detención ejercida por sus dirigentes, no tiene miramientos ni conciencia humana para con sus ciudadanos, la represión inhumana se ejerce sin contemplaciones, y solo es concebida por descerebrados salvajes, que el único castigo que se merecen es el mismo que ellos practican a sus pobres victimas.
No es el Tribunal de Estrasburgo donde tendrían que estar, pues es demasiado benevolente con estos monstruos.
Fr. ++ Vicente
ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO DEL TEMPLO DE JERUSALEM.
ORDEN DEL TEMPLE


















