Sexo ilícito por amor de la seguridad nacional
Un dia en donde un grupo de rabinos no encontraban la discusión idónea para la ocasión, decidieron pronunciarse sobre la existencia o no de las personas que se ven forzadas a fingir, con el objetivo de sacar información por el bien de la Patria.
Después de muchas deliberaciones, el rabino Shvat cita el caso de la judía Esther, que durmió con el rey persa Asuero para salvar a su pueblo. Y también la historia de Yael, la mujer de Heber el Kenita, que ayudó a los israelíes en su lucha por el control de la tierra de Canaán, matando a Sísara, general cananeo, y al final los rabinos israelíes encuentran la solución, en donde prima el patriotismo religioso.
Los religiosos del Instituto Tzomet (Equipos de Ciencia y Torá) y después de estas largas deliberaciones, han publicado un documento titulado “Sexo ilícito por el bien de la Seguridad Nacional” en donde se ofrece una guía destinada a los agentes del Mossad, en donde el sexo en estas condiciones es “mityah” o sea es un deber, o mandamiento según publica el diario israelí “Yedioth Ahronot”.
Por tanto cuando una mujer u hombre israelí, para sacar información a alguien necesiten acostarse con el o ella no han de preocuparse pues están libres de pecado, a partir de ahora esta acción es “Kosher” o sea es apropiada, y pueden retozar tranquilamente sin sentirse culpables, pues si todo sale bien serán héroes de la Patria.
¿Y si están casadas? Pues nada, si están casadas según comenta el rabino Shvat , «naturalmente, debería preferirse a una agente no casada como trampa», ahora bien, «si no hubiera otra opción» –que la de utilizar a una mujer casada…… «sería mejor para el marido divorciarse, aunque después del acto (sexual) puede recuperar a la esposa, lógicamente, este tipo de trabajo debería asignarse a mujeres de por sí promiscuas»
O sea, las mujeres “De la vida” son las mejores como espías, pues ya están especializadas para este trabajo.
Siempre me he admirado de la forma en que resuelven los problemas en Israel, pues la Religión y el Estado rara vez no encuentran el equilibrio justo por el bien de la Patria, y esta resolución lo demuestra.
Solo me queda una duda, (creo que razonable), ¿si una mujer espía quedase embarazadaza o un hombre espía deja embarazada a una mujer, el hijo es “Kosher”?
¿Será el Estado el que se haga cargo de ese gasto, ya que el acto de procreación fue por el bien de la Nación? Ustedes dirán.
Fr. ++ Vicente
ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO DEL TEMPLO DE JERUSALEM.
ORDEN DEL TEMPLE


















