En uno de estos días de verano en que lo único que piensas es en olvidarte de todo y procurar gastar poco pues las cosas no están como para tirar si no como para recoger , fui a visitar a unos amigos a los que hacia tiempo no les “pegaba la gorra” por tanto me suponía que no podían saber si los visitaba por simplemente verlos o lo hacia por la piscina y las cervezas .
Antonio y Pili tienen dos hijos un niño de 14 y una jovencita de 16 años listos e inteligentes ellos “Han salido a los padres” según la madre de Pili .
Habiendo pasado una buena tarde en compañía de toda la familia y por agradecer las cervezas y el baño, pregunté a la hija Andrea que le gustaría se de mayor, ella mirándome con aire de suficiencia me contesta ¡Yo quiero ser Presidente!, como es lógico al oírla pensé que siendo sus padres miembros activos del Partido Socialista Andreita estaría cansada de oír hablar de política y conocería a Zapatero y su trabajo por el bien del Pais.
Sus padre no cabían de gozo cuando respondio Andreita , a lo que aproveché para seguir y la vuelvo a preguntar. ¿Andreita y si tu llegases a presidente, que sería lo primero que harías?
A lo que la joven me contesta raudo y sin vacilaciones. “Daría alimento y cobijo a los pobres”.
Antonio hinchó el pecho orgulloso y una lágrima de ternura resbaló por la cara de la mamá Pilar.
Como es lógico no me quedó mas remedio que comunicar a sus padre la hija mas inteligente que tenia y los propósitos tan loables que tenía en la mente la niña.
Antonio no cabía en si y creo que me hubiese invitado a otra cerveza si no reconociese que ya tenía bastante en el cuerpo.
Yo viendo que a los padres les agradaba la conversación replico a Andreita que seguía atenta.
"Pero para eso NO tienes que esperar a ser presidente. Puedes venir mañana a mi casa a cortar el césped, pasear al perro, arreglar las plantas……. Me comprometo a pagarte 40 euros que luego junto con la propina de tu padre puedes entregar al viejo Pablo que como tu sabes siempre está pidiendo cerca del “súper”, y lo necesita.
Andreita piensa durante unos segundos; luego, mirándome fijamente a los ojos mientras hacia una mueca de desden con la boca me contesta
“¿Y por qué no va el viejo Pablo a tu casa y así le pagas directamente a él?
“Bienvenida a LA DERECHA"!!!, le contesté.
Ni que decir tiene que nunca más fuí invitado por Antonio a pasar un día con ellos en su piscina tomándonos unas cervezas
Fr. ++ Vicente