Bandas de criminales y grupos armados en la ciudad de Medellín (Colombia) se dedican a contratar a mujeres pobres de esta ciudad para que investiguen en los colegios que niñas son vírgenes y las convenzan para tener su primera relación sexual con hombres que pagan entre 100 y 200 dólares por su virginidad.
Según publicación del diario El Tiempo, la corporación Con Vivamos ha recibido testimonios de este fenómeno en la comuna oriental de Medellín, en donde esta ONG realiza trabajos sociales.
La pobreza y la marginación de estos barrios ha llevado a que redes de delincuente y proxenetas en compañía de sus compañeras féminas, localicen y contacten en las escuelas y colegios a niñas sin recursos económicos, para que poco a poco las vayan convenciendo y vendan la única posesión valiosa que poseen “Su cuerpo” al mejor postor.
Al estar el negocio dirigido por la banda de proxenetas, la niña ya reclutada no recibe directamente el pago de su “venta” si no que sus mismas alcahuetas son las que cobrarían su “desfloramiento”, quedando la infeliz niña con unos chabos en la mano la tristeza en el semblante por no entender tanta maldad , y unas lagrimas en los ojos que tardarán muchos años en secar.
Los problemas no termina ahí para estas niñas, pues cuando han mantenido la primera relación sexual, los miembros de la banda las van convenciendo u obligando a las pobres desgraciadas al consumo de drogas al mismo tiempo que las introducen en la prostitucion.
Las promesas de una vida mejor y mucho dinero para ellas y sus familias, van creando el círculo propicio para que estas niñas sean en un principio el capricho de unos pudientes y posteriormente simples despojos humanos y esclavas de estas salvajes mafias.
Estos mafiosos sin escrúpulos explotarán y colmarán de halagos a estas niñas mientras estén bonitas, pero cuando los “clientes” no las encuentren apetecibles o sus beneficios no sean los propuestos por sus jefes, las apartarán con una patada en las nalgas sin ningún sentimiento, pues para estos miserables solo son unas simples maquinas con piernas.
Lo mas triste de esta historia es que muchas de las a veces también son las mismas familias de las niñas las que obligadas por la pobreza y desesperación, convencen a sus hijas para que se “vendan” con la esperanza de salir del abismo en que se encuentran, sin ver que este camino que van a tomar es realmente el camino del averno en donde la familia entera, se hundirá sin remedio con nulas esperanzas de salir por siempre jamás.
Fr. ++ Vicente