Según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) esta es la cifra de hambrientos en el mundo, y lo más triste es que podemos sentirnos orgullosos, pues esta misma organización comunica que ¡por primera vez esta cifra ha descendido!,pPues el año pasado alcanzó la cifra de 1023 millones o sea un 9,60 menos en el 2010.
No se si es para sentirse orgullosos con el descenso de los hambrientos pero lo que si se cierto es que si toda la comida que sobra se pudiese repartir no serían ni mucho menos esa descomunal cantidad de necesitados.
El 98 % de los que pasan hambre reside en países en vías de desarrollo, y a todos ellos les faltan en primer lugar medios y conocimientos adecuados para cultivar la tierra y poder extraer los frutos necesarios para la subsistencia diaria, pero lo que no puedo admitir es el derroche continuo que una persona que se hace llamar “culta” hace de esos mismos alimentos cuando tiene el suficiente poder económico para consumirlos sin haber realizado el suficiente esfuerzo para obtenerlos.
No estoy en contra de que haya ricos, ni me voy a colgar medallas diciendo que “los ricos han de repartir sus fortunas” ¡NO! no es eso, pero si que estoy a favor de que los Gobiernos organicen todos una estructura necesaria, que se encargue de recoger diariamente los excedentes de alimentos PROCESADOS de organismos oficiales, grandes cocinas centrales, e inclusive grandes centros hoteleros y poseyendo como se posee la suficiente tecnología para los procesos de congelación in-situ, harían posible la conservación y traslado de estos excedentes alimentarios a los lugares necesarios para su reparto y consumo por los necesitados.Démosles a estos hambrientos, una bandeja de papas con carne congelada, y con esa misma energía solar se podrá descongelar y luego si que disfrutará del ordenador.
Seguramente encontraré personas que se reirán de mis fantasías, esto no me importa, pues lo pienso con el corazón y no lo encuentro una idea tan descabellada, también habrá comerciantes que dirán que eso no es negocio, pero claro es que no se debe pretender es hacer negocio, simplemente ¡DAR DE COMER AL HAMBRIENTO!, a ese hambriento que no comprará en estos momentos por no tener dinero para adquirir nada, pero que si le das de comer hoy, pudiera ser que mañana SI que tendría dinero y lo pagaría con creces, y aun más, se estaría haciendo una obra social aunque no se salga en la prensa.
Fr. ++ Vicente
ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO DEL TEMPLO DE JERUSALEM.
ORDEN DEL TEMPLE


















