Wyclef Jean ciudadano haitiano de 40 años, se ha presentado junto con otros 30 aspirantes a ocupar la presidencia de Haití.
Esta noticia pasaría desapercibida si no fuese por que Wyclef Jean optase a la presidencia de uno de los países más pobres de la tierra, junto con que el pasado 12 de enero dejo casi 300.000 muertos, y mas aun, fuese de profesión músico cantante de hip-hop.
Soy un verdadero haitiano y conozco las privaciones que mi pueblo ha tenido que pasar. Puedo vivir su vida y sentir su dolor", expresó Jean al ser preguntado por Reuters por los motivos de su opción.
Bien es verdad que lo que le falta de experiencia política lo puede compensar con popularidad, pero ¿Es esto lo que necesita este país sumido en la más cruenta miseria y que vive únicamente de la ayuda humanitaria?
Jean se fue de pequeño a vivir a Nueva York y es un personaje admirado y querido por sus compatriotas haitianos, pues nunca olvidó su lugar de nacimiento, además de ayudar siempre que ha podido a sus compatriotas, pero la cruda realidad es que Haití no lo puede arreglar una sola persona , y los haitianos están ya hartos de la corrupción habida en el País.
Esta aspiración ha hecho que los políticos haitianos se hayan volcado a presentar sus candidaturas, esperando recoger los votos de “los mismos de siempre” y poder volver a tener en Haití un país sumido en la miseria en donde campea a sus anchas la pobreza y la corrupción.
Mientras navegamos por el siglo XXI creo que se necesita un presidente que no sea sólo un presidente local del país", comentó Jean en el hogar de su familia cerca de Choix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
No se si este comentario lo hizo pensando en aprovechar su popularidad en el extranjero, para recaudar fondos en ayuda humanitaria , (en el hipotético caso de asumir la presidencia) o si la observación fue con la intención de solicitar asesoramiento exterior a otros gobernantes .
Pero si es cierto que conociendo como conozco este país, el cambio político es muy necesario, pero no solo en la presidencia, si no de todo el gobierno y en todos los estamentos oficiales, aunque si no reciben asesoramiento exterior en control y educación social, el próximo presidente de Haití aun siendo Jean, le tocará claudicar y ver como su querido país se vuelve a hundir mas en la miseria.
Jean tiene todos mis respetos, pues el mero hecho de tener el valor de presentarse, seguro ha dado esperanzas a muchos haitianos, y esperemos que sus buenas intenciones se hagan realidad.
Fr. ++ Vicente Castro i Alvaro
Legado Prioral para América del GPIT
SMOTH (OSMTH)